Revista SAP Nº 18

Argentina

Contexto Social: incidencias en la clínica psicoanalítica

Fecha de Publicación: 2014

Editorial

Fieles a la línea crítica de reflexión sobre el modo en que nuestra praxis y nuestras teorías se interrelacionan con los tiempos que vivimos y a las formas en que la cultura y sus productos nos afectan, en el Comité Editorial hemos querido continuar con el camino trazado años anteriores y ahondar sobre estas acuciantes temáticas. En el entendido de que la cultura no es una cosa dada y acabada y que el hombre como parte de un conglomerado social no es un simple receptáculo de su acervo; que como individuo, el ser humano interviene en su desarrollo y creación y que esta dialéctica promueve, por tanto, mutaciones que son generadoras en sí mismas de nuevos códigos, nuevos lazos, nuevas formas de pensamiento y conocimiento, nos propusimos, para la elaboración de este nuevo número, conocer y compartir lo que desde el psicoanálisis, especialmente en la clínica psicoanalítica, podemos observar y discernir.
Heredero de las luces y la razón, en la modernidad, producto y reflejo de su época, en simultaneidad con otros protagonistas de la Viena de fin de siglo, el psicoanálisis conmocionó la escena científica de finales del siglo XIX y comienzos del siglo XX al provocar rupturas epistemológicas con sus controvertidos descubrimientos  y produciendo con ellos nuevos saberes y discursos. Es precisamente a causa de ello, de sus revolucionarias teorías y el método creado para su investigación, que lo alejan definitivamente de las posturas positivistas dominantes, que se ha considerado a Freud como uno de los maestros de la sospecha: inconforme, observador fino, estudioso incansable, transgresor. 
Amenazado de muerte desde su nacimiento, el psicoanálisis, la peste, ha atravesado y desafiado el tiempo y a los más apocalípticos pronósticos, logrando sobrevivir a todo tipo de resistencias y encarnizados ataques.  Hoy nuestro compromiso como psicoanalistas no deriva de un trivial capricho de formar parte de un corpus testarudo que se resiste a morir; hoy la vigencia del psicoanálisis y su utilidad, a mi modo de ver, se encuentran intactas. Su alcance trasciende fronteras, geografías y culturas hasta hace poco insospechadas  y en las que el psicoanálisis es convocado para intentar responder al creciente malestar en la cultura y al sufrimiento del sujeto. En torno a estos temas nos surgieron interrogantes que dieron origen al actual número de nuestra revista: ¿Cuáles son las problemáticas más comunes de las sociedades contemporáneas? ¿Existen nuevos síntomas?¿Cómo influye en la constitución del sujeto lo característico y distintivo de cada sociedad? ¿Siendo el hombre un ser social y la psicología individual ante todo psicología social, cómo inciden en la clínica psicoanalítica los distintos contextos sociales, políticos y epocales en los que ésta se despliega?¿Cuál es la renuncia pulsional que debe hacer el sujeto contemporáneo? ¿Debe ser ajustado nuestro método a las nuevas demandas?¿Cómo servirse de las distintas tecnologías para llevar adelante un tratamiento psicoanalítico?¿Cómo intervenir y pensar las nuevas configuraciones familiares?¿Lo virtual sigue siendo percibido como una amenaza para lo “real”?.
El dispositivo analítico sirve de continente a una dupla singular en un ineludible y también singular lazo social, donde la palabra, ese eslabón de sentidos, metáforas y opacidades, ocupa un lugar protagónico para la cura y la transformación. En ello reside su novedad y lo subversivo del método.En confidencia, en intimidad, en transferencia, en la paradoja de la libre asociación, se erige una comunicación única entre seres parlantes quienes con sus dichos, en los intersticios de sus diálogos y con sus estilos particulares también re-velan los modos de percibir, comprender y relacionarse de la sociedad y la época a las que pertenecen. En y con su relato los pacientes no sólo dan cuenta de su mundo presente y de su historia personal, al contar se cuentan a sí mismos, consiguiendo re-crearse y adueñarse de su propia experiencia. Herder, lejos en el tiempo, sostenía que el lenguaje y el sujeto no pueden separarse de su contexto y a medida que el lenguaje, como proceso, se desarrolla, van dibujándose “[…] más clara y más definidamente para el hombre los contornos de su “universo”. (Cassirer, 2005).1
Es así, que como psicoanalistas creemos  en que siempre se podrá lanzar el motor del deseo para la vida y la creación, a pesar de Adorno, de cualquier desencanto y escepticismo, siempre y cuando se logren los tratamientos o agenciamientos necesarios. Siempre existirán los mitos, el arte, el lenguaje, el símbolo, el pensamiento simbólico como esencia de los seres humanos y como expresión de la actividad mental con la que encarnamos el mundo que nos habita.No es por casualidad, entonces, que abrimos la revista con un trabajo sobre el Simbolismo.
En el espacio creado por la Comisión Científica de nuestra sociedad, Dice lo suyo…., Horacio Etchegoyen presentó el trabajo inédito Las primeras ideas psicoanalíticas sobre el simbolismo el cual generosamente nos lo ofreció para la revista y al que Alicia Casullo le dio el marco adecuado para su publicación. En este trabajo se recogen las primeras ideas sobre el Simbolismo tanto de Freud como las de sus precursores, se señalan las limitaciones de las mismas y se invita a seguir investigando en el tema, sobre todo a partir de los aportes de Jones.
La segunda sección Trazos y destellos de una analista comprometida: un homenaje a Marilú Pelento se explica en sí mismo, es un sentido y merecido tributo que le rinden Susana Mindez e Irene Spivacow a una analista excepcional cuya pérdida todos lamentamos. Comprometida con las problemáticas sociales de su tiempo, luchadora infatigable por los derechos humanos de una Argentina golpeada violentamente por las atrocidades del terrorismo de Estado por todos conocidos. 
Aldo Melillo y Ricardo Avenburg analistas de sobria y larga trayectoria analizan el tema sobre el psicoanálisis-sociedad, recogen la historia del psicoanálisis en la Argentina y comparten sus experiencias, tanto en los tiempos de su formación como en los de su ejercicio profesional en mediode los avatares sociopolíticos sufridos en el país. 
La sección sobre  el tema de la revista, Contexto Social: incidencias en la clínica psicoanalítica la componen los trabajos de:
Samuel Arbiser, quien hace un recorrido por el concepto de realidad en la obra freudiana y lo examina en autores argentinos. Concluye que los seres humanos somos unos emergentes de nuestros contextos a los que terminamos activa y dialécticamente adaptándonos.
Julia Braun, afirma que el foco en lo social ha producido un cambio de énfasis en el psicoanálisis contemporáneo el cual  ha ido del paciente y su patología al análisis de la situación y relación. Se apoya en las ideas de Paula Sibilia para pensar en las formas de subjetivación en mundos dominados por la tecno-ciencia y toma la película Avatar y la serie Millenium. Sodely Páez de Kadic para ejemplificar sus elucidaciones acerca de las nuevas lógicas del lazo social y el imperativo para comprender las patologías actuales del narcisismo, el vacío y “lo negativo”.
Emiliano Galende en El psicoanálisis de las encrucijadas de la cultura, plantea el reto que supone para el psicoanálisis el trabajo clínico en una sociedad preponderantemente tecnológica y signada por la desconfianza, la soledad y el consumo. Trae autores de otras disciplinas con los que amplía sus reflexiones.
Miguel Spivacow, desarrolla la temática de las nuevas configuraciones familiares y el impacto que las parejas homoparentales, por ejemplo,  podría tener en la “psiquis de los niños que en ellas se crían”. Se pregunta por el lugar del Edipo y la función de la familia en la construcción subjetiva de estos niños e introduce el tema de la ley como ordenador externo y determinante.
Jill Sharff, presenta un trabajo sobre el Teleanálisis, argumentos que critican y se oponen al análisis con tecnologías asistidas y viñetas con las que intenta demostrar su eficacia. Un trabajo que refleja el momento actual en el que vivimos y el beneficio que estas herramientas nos pueden brindar no sólo en la clínica sino también para la formación analítica.
Ricardo Carlino, profundiza en este mismo tema sobre el que viene trabajando hace años y sugiere pensar el método del psicoanálisis a distancia en su propia especificidad y dejar de compararlo con la implementación clásica. Propone la “presencia comunicativa” como un nuevo concepto ante la insuficiencia operativa de la idea clásica de presencia.
Como es tradición ya en nuestra revista, antes de cerrar con las reseñas, una entrevista que en esta oportunidad realiza Vicente Galli a Julia Braun, ambos miembros fundadores de SAP y compañeros de luchas por causas sociales y por la salud mental. La calidad humana de nuestra querida Julia y su fortaleza de espíritu quedan desplegadas en este encuentro.
Mi agradecimiento a todos los que colaboraron en la elaboración de este número: a los autores,  a los evaluadores, al Comité Editor y al de Lectura y Redacción. A Ignacio Mancini, nuestro bibliotecario, gracias miles.

Sodely Páez de Kadic, 2014
Editora


1: Cassirer, E. (2005). Las Ciencias De la Cultura. México: Fondo de Cultura Económica.

 

INDICE

1. Sobre el Simbolismo


2. Homenaje


3. Testimoniales


4. Contexto social: incidencias en la clínica psicoanalítica


5. Entrevista


6. Reseñas de libros

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